Parque nacional Radal Siete Tazas

Cicloturismo / Cicloturismo y rutas 2018
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Ciclópatas:

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Ruta: #29

Lugar: Radal 7 Tazas

Fecha: 23 de febrero

 

Día 1 (Sábado 24)

Partimos bien temprano al terminal a tomar los buses hacia Curicó, como éramos 9 debíamos ocupar al menos 3 buses por el espacio en el maletero. Así fuimos partiendo entre las 8:00 a 9:00 am. Llegamos a distintos terminales en Curicó pero nos reunimos cerca de las 12:00 para comenzar el pedaleo. Comenzamos por la berma de la carretera rumbo al sur, bien apurados para pasar rápidamente el tramo más complejo y luego tomamos un desvió por un camino de tierra hacia Molina donde hicimos la primera parada en un supermercado para comprar toda la mercadería necesaria y comer algo rápido antes de partir. Luego de una hora aprox retomamos la ruta por un camino asfaltado, con una leve pendiente pero constante por lo que después de cierto rato igual te cansaba, pero estaba cerca la hora de almuerzo y avanzábamos y avanzábamos con la esperanza de encontrar pronto un local con almuerzos o empanadas, pero nada pasaba, mientras en la medida en que parábamos a descansar nos dejábamos alimentar por la naturaleza con uvas y moras silvestres que crecen en esa zona en los cercos, de hecho aprovechamos un pinchazo de pancho para comer hartos «metros» de mora de un cerco, fue espectacular!. Continuamos y ya cerca de las 16:00 encontramos un local de almuerzos, no era mucho lo que quedaba pero fuimos felices con los motes con huesillos que tenían para ofrecer. Justo después de ese local comenzaba la primera cuesta de verdad que ahora con las pilas recargadas no fue tan complicada como pensábamos, luego de eso todo fue campos de trigos y girasoles por un buen rato, aun faltaba rato pero el pasaje ya prometía mucho.

Debido a la fecha, todo el conjunto de campings de Radal estaba copado y en los contactos iniciales sólo encontramos uno en el puente radas pero que nos alojaría todas las noches excepto la primera, era todo un problema pero Alexandra logró encontrar un camping a unos 8 kilómetros antes por lo que la primera noche ya estaba asegurada. Terminamos llegando a ese camping cerca de las 20:00 hrs, era realmente gigante, nos ubicamos y nos dividimos algunos armando las carpas, otros juntando ramas para iniciar el fuego y otros yendo a comprar algunas cosas de ultima hora y el infaltable saco de leña, asi pasamos nuestra primera noche en Radal compartiendo cervezas, café, una buena cena de camping y las aventuras del día.

Día 2 (Domingo 25)

Comenzamos bien tarde el pedaleo y es que primero aprovechamos bien la mañana recorriendo el camping y el sector del río con pozones incluidos, hasta con un piquero de Andy y otro involuntario de Yuri producto de un porrazo entre las piedras, sacamos muchas fotos y empacamos todo para partir cerca de las 13:00 en dirección al segundo y definitivo camping en el puente Radal, estaba ubicado apenas 8 kilómetros más arriba por lo que estaríamos muy pronto ahí (de ahí que no nos complicara la hora de partida). Finalmente en menos de una hora ya habíamos llegado, nuevamente el paisaje del río al costado del camping era bellísimo. El lugar escogido fue el Ecocamping Entre Rocas y la elección no pudo ser mejor, la atención de Don Vicente fue genial, se preocupó todo el tiempo de que estuviéramos bien y por las tardes se acercaba a conversar con nosotros contándonos detalles del sector. Armamos las carpas apenas llegamos, comimos algo rápido y luego partimos pedaleando hacia el mirador del salto Velo de la Novia, el trayecto era corto pero en camino de tierra y con subidas con pendiente bestiales, llegamos algo cansados pero el esfuerzo valía la pena, el mirador fue tremendo!, ahí estuvimos un par de horas apreciando la caída de agua y sacando muchas fotos para volver mas tarde al camping. Por la noche, como siempre una rica cena, cervezas y las conversaciones de las aventuras del día acompañados de una noche despejada a la orilla del río.

Día 3 (Lunes 26)

Como el día anterior ya habíamos probado la ruta y sabíamos que demoraríamos varias horas en llegar al parque Inglés decidimos dejar nuestros bólidos y partir en un bus rural, ya don Vicente nos había comentado los horarios y sólo era cosa de esperarlo en el puente que estaba justo fuera del camping, no sin antes pasar al almacén del puente a comprar varias cervezas que dejamos enfriando en un balde en el río a la espera de nuestra vuelta. El viaje duró algo más de 30 minutos hasta el Parque Inglés, durante el camino quedamos bastante convencidos que la decisión de dejar las bicis en el camping había sido la correcta porque el camino era sinuoso y bien malo, con bastantes hoyos y muchas subidas complejas, sin dudarlo habríamos llegado igual pero algo cansados y el recorrido posterior no habría sido igual. Al llegar evaluamos un poco los atractivos y decidimos ir a unos pozones que estaban a unos cuantos kilómetros, arrendamos unos caballos y comenzamos una cabalgata de casi una hora sólo de ida, el camino era horrible con una polvareda tremenda. Alejandra decidió quedarse en los pozones que estaban al comienzo (los caballos no eran lo suyo) los demás continuamos pero al poco andar Pato decidió bajarse ya que tiempo atrás tuvo una mala experiencia cabalgando por lo que prefirió continuar a pie. Al final del camino nos bajamos y llegamos hasta los esperados pozones, de aguas turquesas, era un espectáculo, chapoteamos, nos metimos al agua, y como siempre Anddy no decepcionó y se dio unos cuantos piqueros, sacamos muchas fotos para el recuerdo. Al cabo de una hora comenzamos la vuelta pero ahora por algún extraño motivo los caballos bajaban trotando (quizás ya era su hora de almuerzo… no se pero casi corrían) y ninguno sabia bien como pararlos, nos afirmábamos como podíamos para no comiéndonos varios «ramazos» y quedando tapados en el polvo suelto del camino. Al final ahora después de 30 minutos llegamos a la entrada y al bajarnos nos dimos cuenta que parecíamos vagabundos, llenos de tierra y polvo hasta los dientes, pasamos a los baños de los guardabosques y nos limpiamos todo lo posible. Ahí mismo (aún en la entrada del parque inglés) hay algunos locales donde compramos mote con huesillo y unos completos con pan de campo (tremendos!!!!, cuando vayan deben pedir uno de esos). Como aún era temprano decidimos caminar unos 4 kms (en lugar de esperar el bus de vuelta), la caminata duró un poco menos de una hora, era raro, siempre salimos pero acostumbrados a ir en las bicicletas, ahora estábamos los mismos de siempre pero caminando lado a lado, recorriendo una ruta a pie, algo simple, pero nunca lo habíamos hecho así, era una perspectiva rara. Llegamos al Salto de la Leona, recorrimos todo hasta bajar a los miradores de las 7 Tazas, ahí estaban espectaculares como en las fotos que siempre habíamos visto, sacamos muchas fotos como siempre y por algún motivo sin ponernos de acuerdo paramos y nos quedamos todos sentados y otros acostados en un mirador, no estábamos esperando nada ni mirando nada en particular, fue un momento distinto que de seguro cada uno aprecio de alguna manera, sólo nos dedicamos a conversar de nosotros, de cada uno. Fue uno de esos momentos que dedicamos a conocer más a los amigos, estuvimos casi una hora en eso hasta que ya fue la hora de partir. Al salir de ahí tuvimos que correr para tomar el bus que justo había parado a tomar pasajeros (pasan muy pocos durante el día así es que fue una gran suerte). Llegamos al camping contentos de haber conocido al menos la parte más emblemática de esta reserva y listos para una buena ducha para sacarnos los kilos de polvo que traíamos encima para después continuar con una esperada cena de camping y las esperadas cervezas que estaban intactas esperándonos.

Día 4 (Martes 27)

Era el día de la partida, pero Alexandra debía irse antes porque tenía que viajar más al sur desde Curicó, los demás luego del desayuno comenzamos lentamente a empacar todo para comenzar la bajada a Molina desde donde tomaríamos el bus de regreso, en eso estábamos cuando Don Vicente (dueño del camping) se fue a despedir, le regalamos un parche del grupo haciéndolo el primer Ciclópata honorífico, él aprovechó la instancia para recomendarnos un último lugar que debíamos visitar, era una cascada bien escondida en el sector de La Placeta, nos dijo que eran varios kms en plano y luego algo de subida pero casi nada jajajaja por su puesto fue casi todo de subida y pedaleo duro, pero valió la pena de todas maneras!, al llegar acomodamos las bicis en una caseta que estaba en construcción, comenzamos la bajada y desde casi el principio se escuchaba el sonido de la cascada, era un espectáculo, parecía hecha a mano Anddy ya se había adelantado y desde arriba veíamos sus piqueros jaja, bajamos todos y pudimos apreciarla desde abajo, era bellísima!, estuvimos mucho rato simplemente mirándola y otros aventurándose a meterse hasta llegar a la caída de agua, no se cuanto tiempo habrá pasado, 1 hora o 2?… ni idea… pero calculábamos por el hambre que era tarde y había que continuar bajando. Llegamos a Molina cerca de las 19:00 y para nuestra sorpresa nos dijeron que el último bus ya se había ido! éramos 8 y no era fácil llegar al ultimo bus a Santiago desde Curicó y aún si lo lográbamos no podríamos meter 8 bicicletas en los maleteros, pero aún así comenzamos un pedaleo brutal durante más de una hora hasta el terminal pasando por la carretera misma!, al día siguiente debíamos estar cada uno en nuestros trabajos bien temprano y no podíamos quedarnos más tiempo, pero lo hicimos, llegamos justo a tiempo al que era el último bus y ahí ocurrió el milagro, había otro bus después de ese! en la ventanilla nos dijeron que no nos aseguraban que iban a caber las 4 bicicletas en cada uno, pero que nos venderían los pasajes sólo si podíamos meterlas y… no se diga más!!! las hicimos caber! (no en vano llevábamos muchas rutas haciendo lo mismo), ya cada uno en su asiento del bus podíamos respirar tranquilos sabiendo que lo habíamos logrado y estábamos en camino regreso a nuestras casas luego de una tremenda aventura con un final casi de película llegando contra reloj a la única opción de volver.

Kilometraje

Kilometraje

170 kms

Altimetría

Altimetría

1.506 mts

Incorporación

Incorporación

Pato

Nivel de ruta

Nivel de ruta

Freddy Turbina

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