Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.
Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.

Cicloturismo Cruce Los Andes - Mendoza

Cicloturismo / Cicloturismo y rutas 2018
Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Ciclópatas:

Ciclopatas cicloturismo Ciclopatas cicloturismo Ciclopatas cicloturismo Ciclopatas cicloturismo Ciclopatas cicloturismo Ciclopatas cicloturismo Ciclopatas cicloturismo Ciclopatas cicloturismo

Ruta: #31

Lugar: Cruce Los Andes – Mendoza

Fecha: 28 de marzo al 01 de abril

Noche Anterior:
La preparación que habíamos acorado contempló llegar en bus la primera noche hasta Los Andes, ya habíamos tenido una junta de coordinación en Bellavista, habíamos ido a cambiar plata a las casas de cambio, etc. Sólo nos falta tomar los buses y llegar a Los Andes. Obviamente al ser 8 debíamos partir en distintos buses por el espacio que ocupan las bicicletas. Fuimos llegando de a poco al hostal en Los Andes, la pareja que lo administraba era extraordinariamente amable. Al final venían Carolina y Alejandra con la biela suelta arriesgando la posibilidad de realizar el viaje. Al día siguiente con montones de alarmas a las 5:00 am comenzamos a movernos y preparar todo para salir a las 7:00 am y comenzar la aventura los Andes – Mendoza.

 

Día 1: Los Andes – Cuesta Caracoles – Portillo ( Ver tramo en Strava )

Luego de la última foto en Los Andes justo en el cartel fuera del hostal que decía dirección a Mendoza y comenzamos el pedaleo aun de noche, un poco somnolientos, con un poco de frío, pero con todas las ganas del mundo para la que seria la mayor aventura de todas. La Jornada sería de 30 kilómetros iniciales de pendiente moderada hasta el sector de Riecillos y luego 30 kilómetros brutales hasta Portillo donde acamparíamos. Obviamente al principio parábamos muy poco, ni siquiera eran paradas para descansar sino más bien para reagruparnos – como en todas nuestras salidas siempre andamos con las radios y el Brayatan (Ciclocomputador GPS de Yuri, la marca es Bryton, de ahí el apodo Brayatan para el Ciclo) – así es que como siempre lo hacemos al notar que estamos algo distanciados los primeros comunican la parada para juntarnos. La Primera parada de descanso fue cerca de las 11:00 en Riecillos a unos 25 kms de haber comenzado, aprovechamos de reponer agua y comer algo, estuvimos casi una hora y continuamos hasta encontrarnos un puesto de completos apenas a 500 mts jaja, aprovechamos de adelantar el almuerzo ya que no sabíamos cual seria la siguiente comida ni donde más podríamos comprar algo más adelante. Ya cerca de las 12:30 continuamos ahora en la segunda mitad con mayor pendiente. La subida se volvió cada vez mas dura y los descansos cada vez mas seguidos, ya en plena tarde y con el día despejado el calor hacia lo suyo y cada uno iba evaluando la cantidad de agua que le quedaba.

Poco antes de la zona de los cobertizos al pasar por carabineros los que iban un poco más adelante pararon y uno de ellos pidió agua de un estanque que estaba en el patio, en la medida que llegamos los demás (apenas un poco atrás) comenzaron también a sacar agua pero el carabinero con una falta de empatía terrible, poco tino y pésima disposición nos hizo problemas al resto “porque nadie más le había pedido su agua”, preferimos no pedir y seguir con lo que teníamos, algunos masticando la rabia y otros tratando de que no nos afectara ese mal rato la felicidad de estar haciendo esta ruta. Así llegamos al primer cobertizo que nos daba a un costado la primera sombra que veíamos en casi dos horas, ahí descansamos nuevamente casi una hora y continuamos hacia los demás cobertizos (3 en total antes de Portillo). Finalmente cerca de las 16:30 por fin llegamos a la base del primer caracol, medio acalorados, medios sedientos, con poca agua pero justo ahí había un casa de las personas que trabajan en el embalse, llenamos las caramagiolas, botellas y cuanto recipiente teníamos con agua, sacamos algunas fotos en el cartel del caracol y comenzamos la subida, algunos a pie al comienzo para luego subirse a la bici (el primer tramo es muy empinado), otros en bici desde el principio al final. En la medida en que pasábamos las primeras curvas comenzaron los primeros bocinazos de los autos, no eran para que nos hiciéramos a un costado… eran saludos dando ánimo para este grupo de locos llenos de alforjas pesadas que iban subiendo en bici. En la medida en que acumulábamos curvas a veces surgían las ganas de parar a descansar y seguir la subida caminando pero justo cuando estábamos a punto de parar resultó que además de tocar las bocinas ahora ya bajaban el vidrio y nos gritaban “ánimo!!! Ya falta poco!!!” eran Chilenos y Argentinos por igual, eran parejas, familias completas, niños sentados atrás que apoyaban a personas desconocidas en algo que reconocían como algo de muchísimo esfuerzo y coraje, no podíamos fallar y continuamos hasta terminar el primer caracol.

Arriba al parar nos juntamos todos, mirábamos hacia abajo y nos sentíamos gigantes no sólo por la altura a la que estábamos, éramos gigantes del corazón, nos mirábamos entre nosotros y ahora veíamos a los mismos compañeros de tantas rutas como unos tremendos ciclistas, nos asombramos de nosotros mismos y de cada uno de los demás compañeros, habíamos hecho lo más terrible, ahora quedaba un segundo caracol pero ya no era comparable con el primero. Más adelante nos encontramos con dos nuevos cobertizos, más largos que los anteriores pero productos de derrumbes estaban tapadas las pasadas laterales así que a pesar del cansancio había que ponerle ganas y pasar lo más rápido que pudiéramos mientras no venían autos ni camiones (todo desde los Andes fué subida, nunca una bajada y esta era la parte más empinada). Ya pasado el segundo caracol algo más pequeño que el primero) continuamos los pocos kilómetros que quedaban para Portillo (ya era de noche) Ahí acampamos gracias a Don Gonzalo (administrador de Portillo) que nos facilitó un lugar al costado de un edificio que nos taparía en algo el viento (ya en la noche veríamos a que se refería). Luego de armar las carpas y muy hambrientos en la posada que está en frente tanto los dueños como las personas que estaban ahí nos recibieron muy bien y hasta nos prestaron baño y una meza para comer con las cosas que preparábamos bajo techo con las cocinillas (ahh y nos regalaron pan incluso!… valioso pan a esa altura). Pochitos y muy cansados nos fuimos a descansar por fin.

Día 2: Portillo – Horcones (Aduana Argentina) – Puente del Inca ( Ver tramo en Strava )

La noche estuvo bien fría y con un viento que nos despertó a todos a eso de las 5:00 am moviendo las carpas para todos lados (a eso se referia Don Gonzalo) menos mal que estaba a un costado ese edificio. Desayunamos cosas livianas y las muchas semillas, empacamos todo y partimos a sacarnos las fotos de rigor en la Laguna del Inca (justo detrás de Portillo). Luego comenzamos la subida hasta la Aduana Chilena, descansamos algo e hicimos las ultimas llamadas antes de dejar los celulares en modo avión, esas llamadas llenas de orgullo contando que ahora estábamos a punto de cruzar… pasamos la Aduana pero notamos que no estábamos tan a punto jajaja, quedaban unos 8 kms como siempre de pura subida pero esta vez había un taco de unos 5 kms de autos desde Argentina (en sentido contrario a nosotros), todos  detenidos nos saludaban, nos daban gritos de ánimo y hasta nos aplaudían! Fue realmente emocionante.

Así llegamos al ultimo cobertizo pero pasaban muchos camiones y autos, no sabíamos como lo haríamos hasta que el conductor de una ambulancia muy amablemente se ofrecio a escoltarnos, así cruzamos el cobertizo ahora con las luces de todos los colores de la ambulancia que anunciaba la pasada de nuestra mini caravana ciclista (por el otro costado ahora con mas notoriedad continuaban los gritos de ánimo y aplausos… ya éramos los Rock Star de la cordillera). Al terminar de cruzar ese cobertizo muy agradecidos nos sacamos fotos con el conductor de la ambulancia y su acompañante para inmortalizar su amabilidad y que la gente los conozca. Continuamos hasta llegar por fin al túnel del Cristo Rendetor, ahí en vialidad nos dijeron que nos cruzarían en camión por el túnel (están prohibidas las bicis, y es que si cruzas te mueres por los gases de los vehículos). Subimos las bicis al camión y nos fuimos todos atrás respirando igual esa fragancia del monóxido de carbono pero pasamos rápido. Al “ver la luz al final del túnel” era por fin Argentina!!! Habíamos llegado, estábamos felices!!!, ahora con el pecho hinchado de orgullo y monóxido de carbono bajamos las bicis y continuamos la dulce “BAJADA” hacia la aduana argentina. Luego de unos 15 kms al llegar a la Aduana hicimos todos los tramites de rigor (que incluyen declarar las bicis) y la revisión, el trámite completo duró 3 hrs. en las que nos hicimos medio amigos de la sra. funcionaria que nos iba a revisar las alforjas, ella nos dio un muy buen dato para alojar en el pueblo Puente del Inca, así fué como le hicimos caso y llegamos a alojar al regimiento, así tal cual, nos quedamos en un regimiento pagando obviamente pero mucho menos que lo que costaría en Los Penitentes.

Los militares muy amables hasta nos pasearon el museo que tenían contándonos las historias del lugar. Luego de la primera y esperada ducha desde que partimos, salimos a conocer algo el pueblo y comer, en la noche nos fuimos a la cantina del regimiento a beber la primeras cervezas del viaje, para luego ir a descansar.

Día 3: Puente del Inca – Uspallata – Potrerillos ( Ver tramo en Strava )

Si bien el «Bryatan» decía que era casi todo bajada ya estábamos conscientes de que habrían algunas subidas, pero después de haber subido 2500 mts daba lo mismo, ni se sentían las pocas subidas que habían entre tantos kilómetros de bajada. Así íbamos cuando comenzaron a aparecer los primeros paisajes que nos impresionaron a todos y es que al ir bajando la perspectiva era de muchos kilómetros de visión, el cielo casi totalmente despejado y paisajes de todos los colores. Kilómetro de bajadas y pocas subidas hasta llegar a Uspallata donde el paisaje cambia abruptamente de la aridez cordillerana a árboles y su preciada sombra a la orilla del camino… y cuando digo abruptamente no es que cambien en pocos kilómetros, sino en cosa de 10 metros literalmente. Ya el pueblo de Uspallata prometía la primera comida de verdad en días, estábamos ansiosos por sentarnos a comer algo de verdad por fin, quedamos pochitos, todo bastante rico… pero había que hacerse la idea de continuar, ahora la dificultad no serian las subidas sino la guatita muy llena…. Pero no, a poco de avanzar nos dimos cuenta que habría una dificultad mayor y es que aunque a pesar de que nos habían advertido y habíamos leído de eso no esperábamos que el viento fuera tanto, si bien era pura bajada debíamos pedalear duro para avanzar lentamente, el viento nos desestabilizaba y nos tiraba a veces para los lados donde pasaban camiones, buses y autos muy cerca, además los argentinos manejan pésimo y si bien todos fueron muy amables aún les falta cultura vial a la hora de compartir ruta con ciclistas, fueron unos 30 a 40 kms de ese viento pesado, estábamos chatos! Pero continuamos y unos kilómetros antes de Potrerillos ya se había calmado. Pasamos la noche en un camping de Potrerillos (habíamos llegado de noche), muy económico y espacioso con vista al embalse, cansados pero aliviados de haber hecho ese tramo de viento terrible y conductores despreocupados. Armamos las carpas y nos quedamos hasta bien tarde conversando, revisando la ruta y comentando el viaje.

Día 4: Potrerillos – Cacheuta – Mendoza ( Ver tramo en Strava )

Comenzamos el pedaleo un poco más tarde de lo habitual, y es que Mendoza estaba a pocos kilómetros ya, bordeamos el embalse con paisajes increíbles hasta llegar al recién inaugurado túnel que une Potrerillos y Cacheuta (nos rajamos porque solo se inauguró la semana anterior y de no ser así el desvio era de muchísimos kilómetros adicionales). El túnel cortito pero hasta ciclovía interna tenía. Como era nuevo era una atracción turística para los argentinos de esa localidad asi que nos topamos con mucha gente trotando y ciclistas subiendo. Así llegamos a Cacheuta, donde paramos en un puente colgante con una feria artesanal al costado, ahí compramos recuerdos para las familias y descansamos un buen rato, ya era todo relajo, la meta estaba cerca. Continuamos fuerte y derecho y en la medida en que nos acercábamos al destino nos topábamos con mas ciclistas algunos en dirección contraria, otros en la misma dirección que nosotros a los que nos dábamos el gusto de sobrepasar aún cargados hasta el cuello con alforjas y en plena subida jajaja (que malos) pero ya éramos reyes de la ruta, y es que después de tanta subida y viento en contra, pedalear en plano o con pendientes bajas era la nada misma. Así llegamos finalmente a Mendoza, buscando hostales (estaba todo lleno) y en eso estábamos cuando increíblemente luego de pasar por todo los días anteriores, en la parte más plana y fácil dos de nosotros pincharon y uno hasta cortó un rayo… pero ya daba igual, habíamos llegado, la meta estaba cumplida. Finalmente nos quedamos en un Motel jaja al principio pensábamos que era con “H” pero después al ver las habitaciones, espejos, corredera para tragos en la puerta, etc. nos dimos cuenta que era con “M” jajaja nos dividimos en cada habitación donde nos pasaron un colchón de 2 plazas extras por habitación, daba lo mismo dormir apiñados, teníamos ducha caliente!!, teníamos una llave que al abrirla salía agua!!! Cosas tan simples que luego de días se valoran harto. Finalmente luego de un reponedor baño salimos a recorrer y a festejar con una merecida cena en un tenedor libre para volver al día siguiente a Santiago, como siempre cada uno a distinta hora por los espacios de las bicis.

Kilometraje

Kilometraje

264 kms

Altimetría

Altimetría

3.100 mts

Incorporación

Incorporación

Sin registro

Nivel de ruta

Nivel de ruta

Freddy Turbina

« 1 de 2 »
Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.